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Referencia: H25mirla
Pura tradición de hamaca hecha a mano del pueblo de San Jacinto en Colombia, que es a la hamaca lo que Saint Emilion es al vino. ¡Trabajamos con los mismos artesanos de este pueblo desde 1995! Hamaca de alta gama que permanecerá en la familia por mucho tiempo... Modelo único, Arena.
Pura tradición de hamaca hecha a mano del pueblo de San Jacinto en Colombia, que es a la hamaca lo que Saint Emilion es al vino. ¡Trabajamos con los mismos artesanos de este pueblo desde 1995! Hamaca de alta gama que permanecerá en la familia por mucho tiempo... Modelo único, Arena.
Sin duda, es una de las hamacas más bellas de nuestra colección… pero lo dejamos a su juicio. Este modelo se distingue por un trabajo notable de flecos tejidos a mano en macramé, realizado por un artesano o artesana de San Jacinto: una ciudad del norte de Colombia, reconocida por su saber hacer en el arte de la hamaca. Allí, la hamaca es una tradición viva que data de la época precolombina.
Con su tono verde claro, transmite una sensación de calma y suavidad. Puede instalarse tanto en el interior como en el exterior, según el ambiente que desee crear.
Es la hamaca ideal para combinar decoración y relajación. Aporta una verdadera personalidad a un espacio y no pasará desapercibida. Atención, se trata de una pieza única. Si se enamora, ¡no se demore!
El acrílico ofrece dos grandes ventajas. Primero, no destiñe al sol: los colores permanecen brillantes con el tiempo. Luego, resiste mucho mejor la humedad que el algodón. Perfecto para un uso en exteriores, donde nuestras hamacas suelen encontrar su lugar.
Otra particularidad: el acrílico mantiene más el calor. Por eso solo usamos un 20% en el hilo. Resultado: una hamaca sólida, hecha para durar, pero siempre agradable al tacto.
Dicho esto, le recomendamos igualmente instalarla en un lugar protegido, en el interior o bajo una terraza cubierta. La tela es gruesa y tarda en secarse: si la deja afuera, recuerde guardarla regularmente. ¿Cómo instalar una hamaca en una casa?
Los flecos en macramé, anudados según técnicas ancestrales, aportan un toque decorativo delicado. En Colombia, son sinónimo de elegancia, pero no solo eso. Entre los artesanos colombianos, se considera que cuanto más trabajados están los flecos, más valor tiene la hamaca. Y no es un simple dicho. Este detalle refleja realmente el tiempo, la paciencia y el saber hacer invertidos en su creación. Para profundizar, lea nuestro artículo para explorar su historia: Los flecos de la hamaca, orígenes e historia
Las asas de la hamaca, sólidas como una roca, también están hechas a mano con cuerda de algodón. Refuerzan los dos extremos de la hamaca y garantizan su estabilidad. Este detalle rústico también aporta un encanto a la hamaca y realza el lado artesanal de la misma.
Para colgar esta hamaca artesanal en las mejores condiciones, le recomendamos el soporte Maya king de abeto. Es un pie de hamaca de madera, laminada y encolada, clase 4 e imputrescible, que hacemos fabricar a medida en Polonia, especialmente pensado para las hamacas muy grandes de América Latina de más de 4 metros.
Si prefiere colgarla en una viga, un árbol, una pared portante o incluso en el techo, también es totalmente posible — solo necesita usar nuestros accesorios adecuados en nuestra sección de accesorios.
En caso de duda, contáctenos o lea nuestro artículo: ¿Cómo atar bien mi hamaca?
Ficha técnica